Basura entra, Basura sale. ¿Qué hacer cuando hay problemas en el archivo original por traducir?

Hacer una traducción de por sí es un proceso de mucha investigación, análisis y puesta a prueba de las competencias lingüísticas que el profesional tiene en ambos idiomas. Pero si a esto le sumamos un original con fallas o con ambigüedades, ¡realmente estamos en problemas! Y, por esto, podemos caer en la frase “basura entra, basura sale”. Esta expresión es muy utilizada en el procesamiento de cualquier información y, en este post, significa que si la calidad del original es deficiente, evidentemente la traducción final podría serlo también.

Que el original tenga errores puede provocar malos entendidos y, en consecuencia, una mala traducción. Sin embargo, la clave para resolverlo está en la comunicación que llevemos con nuestro cliente. Si podemos tener la confianza para dialogar con él, es una gran ventaja. En este caso, lo mejor es juntar varias consultas en un correo y no “spamearlo” con dudas.

Sí, hay veces que no hay posibilidad de hablar con la persona que redactó la pieza que tenemos que traducir. En estos casos, lo mejor es tomar una decisión, pero después comunicarlo al momento de la entrega. En estas circunstancias, algo para tener en cuenta es que el cliente puede no estar de acuerdo con nuestra decisión y puede pedir revertir los cambios de forma urgente. En ese caso, es una buena estrategia avisar cuándo estaremos disponibles para aplicar dichos cambios, si fuera necesario.

Es importante que haya una apertura de ambos lados y entender que la comunicación en oportunidades no es un simple dos más dos son cuatro. Y, debido a que no es exacta, es que suceden las ambigüedades. Por eso, tenemos que trabajar en equipo para lograr el objetivo que intenta comunicar el documento original.

En resumen, una buena comunicación y el trabajo en equipo que logremos con nuestro cliente es lo que ayudará a comunicar el mensaje de la mejor manera y hará que el traductor no tenga ningún miedo de un original con fallas.